Ecoturismo en Candeleda

Paseando por Garganta Santa Maria, Candeleda

Caminando por las calles de Candeleda, camino a Garganta Santa María, se pueden apreciar las fachadas, y los balcones de las casas adornadas con hermosas y coloridas flores en los antejardines, y los patios con sus árboles frutales.

Este pueblo ubicado al pie de la Sierra de Gredos, en la segunda mitad del siglo XX, abre los encantos del balneario Garganta Santa María a los turistas. A solo 200 kilómetros de Madrid, y dos horas desde Toledo, se encuentran las frías y cristalinas aguas que bajan desde lo alto del Gredos y siguen su cauce por entre las piedras formando balnearios naturales, que invitan no solo a candeledanos y madrileños, sino también a los turistas a salir de la ciudad, para respirar aire puro, en un ambiente natural y relajante.

La apertura al turismo de Garganta Santa María se dio a partir de la época de los sesenta, para que tanto españoles y turistas pudieran seguir disfrutando de los paseos al campo, y de la biodiversidad de flora y fauna del lugar. Dos de los charcos que se forman en Garganta Santa María son el charco Carreras y el charco Palomas.

En un restaurante bar ubicado frente al charco palomas, y en una entrevista informal con Angelica, quien muy amablemente me sirvió el mejor tinto de verano que tomé en España, me explicó lo importante que es para los españoles los paseos al campo. Desde tiempos muy remotos a los españoles les gusta disfrutar de un reconfortante paseo al aire libre. Es por eso que desde mediados del siglo XX se ha pensado en transformar el lugar para ofrecerlo al turista. Hoy en día con la construcción de un Paseo por las márgenes de Garganta Santa María, los visitantes pueden caminar con seguridad por el lugar. Angelica se refirió a dos charcos que se encuentran en la zona, el Carreras y el Palomas, de los que por mucho tiempo han disfrutado los candeledanos.

De acuerdo con los avisos que se encuentran en el lugar, el charco Carreras, fue acondicionado en la época del Boom Turístico, para que los visitantes pudieran disfrutar del atractivo balneario natural y su entorno.  Lo mismo sucedió con el charco Palomas, que se encuentra un poco más alejado, y el preferido por los jóvenes candeledanos, a quienes les gustaba bañarse a la luz de la luna. Este charco fue acondicionado para facilitar el acceso a los turistas. Otras atracciones del lugar son el Parque de la luz, los restaurantes, bares y hostales, para los que buscan un lugar de recreación en medio de la naturaleza, pero con el comfort de la ciudad.

 

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