La Ilustre Fregona

El punto culminante del imperio español tuvo lugar en el siglo XVI durante el Renacimiento; sin embargo, entre los años 1598-1602, España sufrió de una despoblación drástica que sirvió para darle fuerza al movimiento Barroco del siglo XVII. Esta reacción a la gloria del Renacimiento llevó un cambio de cultura en España. Durante este periodo de decadencia, la sociedad de España se afligió de la peste y más de 600.000 personas murieron por su causa. También, el Barroco marcó una época en España caracterizada por el poder de la Iglesia en la vida cotidiana. La cultura barroca también fue influenciada por la Santa Inquisición y la expulsión de los moriscos y los judíos que no se habían convertido al catolicismo. Cuando estas poblaciones abandonaron España, se llevaron sus aportes a la economía y cultura afuera del país. Esta expulsión afectó a España negativamente, ya que tuvo que importar productos de otros mercados y como consecuencia vio afectada su economía. Como resultado las jerarquías existentes se hicieron más rigurosas y se creó una jerarquía que controlaba el sistema de clases sociales. La expresión de arte durante esta época enfrentó con un conflicto entre la importancia del individuo que se resaltaba en el Renacimiento y las fuerzas sociales dominantes del Barroco. Este conflicto sirvió como el conflicto básico  de esta corriente literaria.  

Un gran novelista del Barroco fue Miguel de Cervantes, que nació en Alcalá de Henares, España en 1547 y vivió parte de su vida en Toledo. Él tenía un gran amor por esta y la usó como inspiración en algunas de sus obras. Una de estas obras lleva el nombre de La Ilustre Fregona que tuvo lugar en varios sitios en Toledo y fue publicada en 1613. Esta novela cuenta la historia de dos caballeros que en contra de las expectativas de la sociedad de este tiempo experimentan con la jerarquía heredada y logran salir de esta para vivir aventuras y explorar. Sin embargo, las fuerzas dominantes del tiempo vuelven a emerger y, por último, afectan la conclusión de la novela. Los dos personajes de la historia, Carriazo y Avendaño, nacen por sangre noble, bajan la jerarquía y viven como pícaros. Durante este tiempo de exploración con la vida pícara, los dos personajes encuentran la libertad, el amor y la vida libre. Al final, no se pueden escapar el sistema de las clases sociales y se presenta el conflicto del individuo y las fuerzas sociales dominantes para estos personajes. Aunque Carriazo y Avendaño parecen tener cierta libertad en La Ilustre Fregona, Cervantes muestra cómo esta libertad era realmente ilusoria y pasajera, de manera que todos eran esclavos de la jerarquía social, pues el orden se restablece al final de la novela.

A pesar del rigor de estructuras sociales, los individuos dentro de estratos sociales altos gozaban de ciertas libertades que podían ejercer para vivir las experiencias de estratos sociales desaventajados.  La publicación de la obra El Lazarillo de Tormes en el siglo XVII trajo consigo al personaje único para la época que logró ubicarse fuera del sistema de honor. Lázaro, en esta obra, logra sobrevivir por medio de mañas y es un individuo que vive fuera de las estructuras sociales establecidas. Cervantes resaltó la vida libre fuera de las comodidades de un caballero, pero con felicidad de la vida de un pícaro en La Ilustre Fregona. Mientras ser un caballero significaba tener la oportunidad de estudiar, vivir cómodamente y de ser servido, la vida de un pícaro significaba vivir del día a día, tener actividades de ocio como las de jugar a las cartas, apostar, pero también vivir alerta. Se describe en La Ilustre Fregona, que muchos pícaros “han anochecido en España y amanecido en Tetuán” (Cervantes 2) y así se resalta la vida insegura de un pícaro.

Ser un pícaro también se reflejaba en la apariencia que Cervantes describe como: “[…] sucios, gordos y lucios; pobres fingidos, tullidos falsos, cicateruelos de Zocodover y de la plaza de Madrid, vistosos oracioneros, esportilleros de Sevilla, mandilejos de la hampa, con toda la caterva innumerable que se encierra debajo deste nombre pícaro!” (Cervantes 1). Mientras que un pícaro tiene la piel “mulata”, un noble debe ser “flamenco”. Asimismo, uno es menos visible que el otro, en las palabras de Cervantes: “[el individuo debe] trastejarse y sacarse del borrador de pícaro y ponerse en limpio de caballero” (Cervantes 2). 

En La Ilustre Fregona, Cervantes propuso dos personajes que desafiaron su condición de noble y escogieron ser pícaros. Uno de los personajes es Carriazo, que es hijo de un hombre noble y ¨principal¨. Este adopta la identidad de un pícaro para poder experimentar la libertad. Carriazo vive la vida de un pícaro y aunque por su condición de noble, este no encajaba con todas las características físicas y de rutina de tal personaje, él llega a gozar de los beneficios sociales de tal, así “[Carriazo] Dejó con ellos la mitad de su alma, y todos sus deseos entregó a aquellas secas arenas, que a él le parecían más frescas y verdes que los Campos Elíseos” (Cervantes 2). Así pues, el orden se restablece, ya que él regresa a su casa. Por lo tanto,  aunque Carriazo haya tenido la oportunidad de bajar la escalera social, este descenso no es permanente, ya que se ve al personaje volver a su sitio de origen la primera vez para volver a ver a su madre. Cabe resaltar que la libertad experimentada por un noble en esta época es articulada por medio de las cualidades de pícaro. 

En un segundo viaje, ya con su amigo de infancia Avendaño, aunque con la intención de gozar la vida de pícaros llegan a conseguir trabajos fijos. A pesar de tener un trabajo fijo, Carriazo no deja sus hábitos de apostar y entretenerse por medio de mañas. Es así que en una aventura en su posición de aguador, llega a apostar un asno que él mismo había comprado, lo pierde y lo vuelve a ganar porque en la apuesta inicial no se había incluido la cola, como consecuencia todos en la aldea le gritan “daca la cola” como recordatorio de sus mañas. También llega a hacerse el título de “El Rey de los Aguadores”, característica propia de un pícaro.  Al final, como se dictaba en la suerte de la época, Carriazo tuvo que volver a su condición de noble, casarse con alguien de su estrato y vivir como un caballero. Es así que si bien la libertad de Carriazo haya desafiado el orden que se le imponía como noble, Cervantes no continua con este desafío al no permitirle quedarse en su condición de pícaro. Cabe resaltar que Cervantes en otras obras es más estricto en su crítica a este orden impuesto. 

Por un lado, mientras se ve la libertad ilusoria de la vida que tiene Carriazo como un pícaro tras sus juegos y su deseo de vivir independientemente. Por otro lado se puede ver la libertad ilusoria que tiene Avendaño en sus relaciones amorosas con Costanza. Cuando Avendaño le da a Costanza una carta de amor, dice que “a la fama de vuestra hermosura, que por muchas leguas se extiende, dejé mi patria…seré vuestro esposo y me tendré por el más bien afortunado del mundo” (Cervantes 29). Así, se ve a Avendaño decidido a dejar toda su riqueza para buscar el amor ideal en los brazos de Costanza. Se implica que cuando se enamora de ella, él experimenta una cierta libertad que realmente no existía durante el periodo Barroco. Durante la época en la cual esta novela tiene lugar, las clases sociales eran muy fijas y era muy difícil moverse entre ellas, especialmente subir. Por eso, no era muy común casarse con alguien de una clase más baja tampoco. Se mantiene como hipótesis que para Avendaño, la libertad más profunda sería enamorarse y entonces casarse con la mujer de sus sueños: Costanza. Parece que él realiza este sueño, pero no es así. El amor romántico, en esta época, era una cosa muy escasa, especialmente para la nobleza, la cual normalmente tenía que casarse con otros miembros de la nobleza tras matrimonios concertados. Así pues, cuando se ve el matrimonio entre Avendaño y Costanza al final de la novela, es probable que algunos piensen que Avendaño haya usado su independencia para superar las presiones de la sociedad para encontrar el amor verdadero. Aunque ellos están juntos al final, la realidad es que esto nunca habría pasado si Costanza no hubiera sido una noble tal como Avendaño. Para dar un ejemplo, solamente es necesario ver el caso del hijo del Corregidor. Por más que él intenta ganar el corazón de Costanza por sus canciones, ella no responde a sus avances. Si bien, es posible que ella no esté interesada en él, la razón más probable es que Constanza sabe que no hay ninguna esperanza de casarse con él, aunque se amaran. Ella no sabe todavía que pertenece a la nobleza; hecho que Cervantes revela en un artificio oscuro de parentesco que relaciona a Constanza con Carriazo. Entonces, para ella, enamorarse y casarse con un hombre como el Corregidor es poco realista desde su condición social y no dice nada por más muestras de amor que el hijo del Corregidor le da. Volviendo a al caso de Avendaño y Carriazo, el mismo principio aplica. Si sus padres nunca hubieran venido para “restablecer” el orden y para revelarle a Costanza que es una noble así como los hijos, el matrimonio de Avendaño hubiera sido imposible. Ella nunca habría recibido la aprobación del padre de Avendaño y ellos nunca  se habrían casado. 

Sobre todo, a pesar de que la percibida libertad de ambos personajes de La Ilustre Fregona, las fuerzas sociales muy rígidas añaden otro nivel de conflicto con respeto al orden de la historia. Durante el Barroco, una fórmula de la literatura emerge que sigue las normas de presentar el orden, introducir el desorden, y resolver la conclusión con el regreso del orden. Este estilo de escritura se observó en las obras del escritor Lope de Vega, a quien Cervantes criticó mucho a través de sus escritos. Las obras de Cervantes estuvieron marcadas de esta crítica porque el escritor no creía que las fuerzas sociales podían controlar las pasiones de la gente; sin embargo, en La Ilustre Fregona, el mismo Cervantes sigue esta fórmula. Al principio de la historia, Carriazo y Avendaño, quienes nacen de sangre noble, siguen la vida simple de dos hijos de caballeros que representa el orden. A pesar de sus vidas nobles, ellos quieren más en el mundo. El desorden sigue inmediatamente cuando ellos deciden mentir a sus padres y Carriazo dice que “[tenían] voluntad de irse con Avendaño a estudiar a Salamanca” (Cervantes 3). Pero esta mentira permite que los dos caballeros puedan seguir la vida pícara y es así como continúa el desorden de la historia. Después de todas sus adventuras de la vida pícara, no es posible para los dos hombres seguir en esta posición social y al final vuelven al orden original de la historia. Carriazo y Avendaño se hacen caballeros una vez más y revuelven a sus vidas antes de su experimentación con la vida pícara. A pesar de la fórmula del orden-desorden-orden que sigue la literatura del Barroco, Cervantes no apoyaba esta estructura en la mayoría de sus obras. De hecho,  Cervantes introdujo el conflicto entre las clases sociales y el individuo en La Ilustre Fregona en esta manera para representar la gran contradicción de estas ideas durante el Barroco.

Mientras el estilo del Barroco fue caracterizado por la presencia de la decadencia de España, Cervantes no sólo escribió sobre el conflicto entre las fuerzas sociales muy rígidas y la importancia del individuo, sino también la habilidad de vivir entre los dos extremos de ser pícaro y caballero para Carriazo y Avendaño. Sin embargo, el conflicto más representado en La Ilustre Fregona es la percibida libertad de moverse entre las clases sociales, aunque en realidad, esta acción es ilusoria para los personajes y la jerarquía social siempre gana.

Anuncios

Se revelan los secretos en La ilustre fregona

Miguel de Cervantes fue uno de los mejores escritores del barroco. La novela  Don Quiote fue unos de sus éxitos en su vida. Muchos no saben que él tiene más novelas como La ilustre fregona. Esa novela se publicó en el siglo XVI para su rival Lope de Vega  que tuvo más éxito que Cervantes. Esa rivalidad fue muy importante porque causó que Cervantes escribiera más sobre sus novelas. Él fue unos de los escritores que tuvo que vivir cada fin de semana sin saber si tuviera lo suficiente para comer. Al último Cervantes es humillado por sus rivales, pero hizo unas de las mejores novelas de sus épocas. La ilustre fregona fue escrita  para criticar el sistema político y social del barroco.

En el sistema político y social barroco, la justicia era corrupta, y la movilidad social dependía de la sangre, o sea,  de qué familia venias. Ese tópico es importante porque Cervantes criticaba la injusticia, y no solamente escribió para divertir a la gente. Esos son problemas que también pueden ser relevantes en ese día. Entonces actualmente la novela tiene lugar en Toledo donde dos caballeros se hacen picaros. Picaros son ladrones y gente más baja de la sociedad española durante el barroco, la época de Cervantes.  Cervantes está jugando con el concepto de clase social. ¿Por qué querrán ser picaros? Ese concepto viene de la idea de aburrimiento. La clase alta se enfada de hacer nada, entonces para divertirse esa clase alta tiene otro sistema para divertirse. Expresa la incertidumbre de dónde va la historia. Pero, en la última parte, todo se revela. Es una buena novela que expresa las ideas y misterio de los protagonistas .

La ilustre fregona tiene un carácter muy fuerte. En esa parte critica la nobleza y reyes que tenían el poder social. Esos nobles y reyes podían hacer lo que les diera la gana con los campesinos. Aquí se revela que Costanza encontró a su padre, y viene de nobleza. Exactamente se revela que su madre fue violada para que ella estuviera viva:

Era por extremo hermosa, y el silencio, la soledad, la ocasión, despertaron en mí un deseo más atrevido que honesto; y, sin ponerme a hacer discretos discursos, cerré tras mí la puerta, y, llegándome a ella, la desperté; y, teniéndola asida fuertemente, le dije: ”Vuesa merced, señora mía, no grite, que las voces que diere serán pregoneras de su deshonra: nadie me ha visto entrar en este aposento; que mi suerte, par[a] que la tenga bonísima en gozaros, ha llovido sueño en todos vuestros criados, y cuando ellos acudan a vuestras voces no podrán más que quitarme la vida, y esto ha de ser en vuestro mismos brazos, y no por mi muerte dejará de quedar en opinión vuestra fama”. Finalmente, yo la gocé contra su voluntad y a pura fuerza mía: ella, cansada, rendida y turbada, o no pudo o no quiso hablarme palabra, y yo, dejándola como atontada y suspensa, me volví a salir por los mismos pasos donde había entrado, y me vine a la aldea de otro amigo mío, que estaba dos leguas de la suya. (Cervantes 39-40)

Ese parágrafo describió con mucho detalle la violaron y falta de respeto y compasión de la otra persona. Tiene como entra a su cuarto y le dijo que estuviera callada si nada querría que pasara. Esa falta de consentimiento sexual y otra la ley. Quitarle el consentimiento de una persona deshumaniza. No solamente eso, sino reinstalando la idea que la justicia no está allí. Esa chica, como se embarazó en ese siglo, no podía ser una mujer respectada por la iglesia ni por la gente. Aquí en esa parte no hay justicia para gente pobre y solamente para los ricos. Ellos tienen el justificar sus propias leyes and deshacen del sus crimen. Publicándose la justica corrupta de los tiempos de Cervantes.

La novela enseña no solamente ese tipo de crimen que los nobles se podían alejarse. También como el dinero lo podía sacar de prisión. Hay un dicho en México que dice, “Con dinero baila el perro”. En otras palabras, con dinero uno puede huir de prisión. En esa sección de la novela explica las conexiones para que Tomas el protagonista pueda sacar su amigo de la cárcel:  

Tomó el dinero y consoló a Tomás, diciéndole que él tenía personas en Toledo de tal calidad, que valían mucho con la justicia: especialmente una señora monja, parienta del Corregidor, que le mandaba con el pie; y que una lavandera del monasterio de la tal monja tenía una hija que era grandísima amiga de una hermana de un fraile muy familiar y conocido del confesor de la dicha monja, la cual lavandera lavaba la ropa en casa. ‘Y, como ésta pida a su hija, que sí pedirá, hable a la hermana del fraile que hable a su hermano que hable al confesor, y el confesor a la monja y la monja guste de dar un billete (que será cosa fácil) para el corregidor, donde le pida encarecidamente mire por el negocio de Tomás, sin duda alguna se podrá esperar buen suceso. Y esto ha de ser con tal que el aguador no muera, y con que no falte ungüento para untar a todos los ministros de la justicia, porque si no están untados, gruñen más que carretas de bueyes. (Cervantes 13-14) 

En la sección Tomas le paga a una persona para que suelten a su amigo. También le explica que él también tiene conexiones si un día está en Toledo. El indica que, si él le ayuda, él le ayudaría en el futuro. El regresaría el favor. También para ayudarle a su amigo Tomas le da dinero a ese hombre para que sus conexiones lo libren de prisión. Ese tipo de corrupción es lo que critica más Cervantes. La razón porque critica es que el rico es el único que puede sacar a su amigo de la cárcel por el dinero y conexiones. Cervantes critica en La ilustre fregona la corrupción de poder pagarle justicia. Ese fue un tópico visto mucho durante la vida de Cervantes. 

Cervantes también juega con la nobleza y si uno puede hacer pícaro sobre la noche. También si uno puede ser nombre, aunque siempre fue de clase baja. En el texto se descubre que Costanza es hija de un noble. Ahora sube de posición en la sociedad. “Pero, entre tantos alegres, no pudo faltar un triste, que fue don Pedro, el hijo del Corregidor, que luego se imaginó que Costanza no había de ser suya; y así fue la verdad, porque, entre el Corregidor y don Diego de Carriazo y don Juan de Avendaño, se concertaron en que don Tomás se casase con Costanza, dándole su padre los treinta mil escudos que su madre le había dejado [. . .]” (Cervantes 41). Cervantes hizo la historia con mucha cuestión de clase. El detalle que quiere que uno sepa es que es difícil subir de posición en la sociedad sobre la noche. Constanza sube sobre la noche  de ser fregona a nobleza. Ese concepto es raro porque casi todo el tiempo la nobleza declara niños afuera de matrimonio bastardos. Él juega con el concepto porque la sociedad de su tiempo un noble nunca hubiera aceptado un bastardo de hacer su hijo. No hubiera querido que hiciera de baja clase y mejor tener la conciencia limpia. Esa la idea con que Cervantes juega.

Cervantes fue unos de los mejores y más conocidos de España. Aunque es más conocidos por la novela Don Quiote. La ilustre fregona fue unos de sus éxitos después en la vida. Fue famoso por la razón que critica la política y social en forma de la literatura. Para entender La ilustre fregona hay que entender el contexto  de esa corrupción y del subir o bajar de clase, en cual es muy innovadora la novela.


El Beso – Una Leyenda por Gustavo Adolfo Bécquer

El Romanticismo fue un movimiento literario que se formó como respuesta a la Ilustración, la cual consideraba la razón y la lógica más importantes que la imaginaciόn o la emociόn. El romanticismo empezό cerca del año 1800 y terminó alrededor de 1850. Los principales elementos de este movimiento eran el uso de la imaginaciόn, la palabra oral, las emociones y la búsqueda de lo ideal. Un representante sobresaliente del Romanticismo fue Gustavo Adolfo Bécquer. Él nació en Sevilla, España en 1836 y vivió parte de su vida en Toledo, a la que se refiere muchas veces en sus obras. Una de sus leyendas más famosas es El Beso, la cual resalta algunos de los dichos elementos del Romanticismo. Durante esta época, había mucha polémica sobre el papel de la iglesia católica en la vida diaria. En El Beso, Bécquer implica que los seres inanimados son un medio para materializar los elementos intangibles de la religión católica.

La leyenda de El Beso cuenta la historia de un capitán francés que se acoge con su ejército en un convento durante la ocupación francesa. Durante una noche se enamora de una estatua que se llama Doña Elvira de Castañeda. El próximo día, él habla con su ejército y los invita a admirar la belleza de tal estatua. La noche siguiente, en una gran celebración, todo el grupo canta y se embriaga. Entre carcajadas y tanta emoción, empiezan a destruir la iglesia. Todo llega a un clímax cuando el capitán intenta besar la estatua de la mujer. Castigado por el guerrero, él muere trágicamente.

Uno de los elementos intangibles de la religión es el pecado y la iglesia es el lugar donde este es perdonado. Normalmente se considera una iglesia como un lugar de reflexión y tranquilidad. La gente puede ir ahí para contemplar y confesar los pecados en vez de cometerlos. En El Beso, el ejército no respeta este espacio religioso y la iglesia se convierte en un lugar de frivolidad, donde todos empiezan a embriagarse, hasta “[comenzar] a trastornar las cabezas, [crecer] la animación, el ruido y la algazara de los jóvenes” (Bécquer 11). Sin embargo, la ebriedad es sólo uno de los pecados cometidos en este espacio religioso. También, el ejército roba partes de la iglesia como la sillería del coro, las gradas del presbiterio y imagenes de santos para usarlas como leña. Pero la embriaguez del capitán le prende el deseo hacia la mujer, y Bécquer describe este fenómeno como un “confuso velo…delante de su vista, parecíale que la marmórea imagen se transformaba a veces en una mujer real” (Bécquer 12). Bécquer ilustra una escena con dos estatuas juntas, una de un guerrero y la otra de su esposa, incados rezando sobre sus tumbas. En este momento, en el que el capitán echa su vino en la cabeza del guerrero e intenta besar la estatua de la mujer en una mezcla de imaginación y emoción. Al cobrar la vida, estas estatuas representan la irracionalidad que enloquece a un personaje. En el romanticismo, esta locura es a menudo codiciada; sin embargo, en las leyendas de Bécquer se observan excepciones a este rasgo. A la misma vez que Bécquer es un representante de este movimiento, también enfatiza los valores de la religión católica tradicional. Es así que la locura normalmente es una virtud deseable pero solamente cuando cabe dentro de las normas de la iglesia.

Otro elemento de la religión católica que se revitaliza en esta leyenda es el castigo a los pecados. En la tradición católica, un castigo es necesario para alcanzar el cielo si la persona no confiesa sus pecados a un sacerdote antes de morir. Un paso necesario para llegar al cielo es el Purgatorio, en el cual los pecadores se purifican tras el sufrimiento. Ya que el capitán no confiesa sus pecados, al momento de morir, es necesario que él sufra algún tipo de Purgatorio antes de ir al cielo. Su muerte trágica es producto de sus intenciones pecaminosas con las estatuas. En las palabras de Bécquer, “en el momento en que su camarada intentó acercar sus labios ardientes a los de doña Elvira, habían visto al inmóvil guerrero levantar la mano y derribarle con una espantosa bofetada de su guantelete de piedra” (Bécquer 14). La presencia de los castigos proviene de las estatuas. Es decir, la estatua del guerrero lleva el Purgatorio a la tierra. Se puede considerar el golpe que le da el guerrero un paso en un camino muy largo antes de entrar el cielo porque se acerca a la muerte. A la vez, el ejército recibe un castigo indirecto al mirar la muerte sangrienta de su líder. De hecho, en muchas obras de Bécquer las estatuas o seres inanimados cobran vida con la intención de intervenir en el mundo real para arreglarlo.

Finalmente, Bécquer usa las estatuas para dar forma al fenómeno del perdón. Para muchos románticos, esta vida material y corporal, era el fin de la existencia. Es decir, pasaban sus vidas en la búsqueda de algo que sabían que no existía: la perfección inmaterial en el mundo material. Es por esta razón que muchos escritores en esa época experimentaban un desengaño al ver que sus ideales chocaban con la realidad. Una muestra de ello es la forma en la que el capitán describe su experiencia, “el beso de esas mujeres materiales me quemaba como un hierro candente, y las apartaba de mí con disgusto, con horror, hasta con asco” (Bécquer 13). Al sufrir esta crisis existencial, muchos románticos se suicidaban. Bécquer nos muestra una alternativa a la materialidad de la tierra. A través de la fe, se puede encontrar la perfección, porque es intangible. El perdón es uno de los elementos más importantes del catolicismo. Para muchos católicos, el sacrificio de Jesucristo por los pecados del hombre representa el milagro más profundo en la historia de los humanos. Su perdón por los pecados representa exactamente lo que muchos románticos buscaban pero nunca podían encontrar en este mundo terrestre: la pureza. Por eso, Bécquer enseña que aunque no sea posible encontrar lo ideal en el mundo real, se puede encontrarlo después de la muerte si se tiene fe. Entonces, la muerte del capitán no sólo es una tragedia, sino también una oportunidad, un escape del mundo material y un camino a la perfección que existe solamente en el cielo. En relación a cómo las estatuas le ayudan al capitán a alcanzar esta meta, es necesario recordar la forma ideal de un humano según los románticos. Según ellos, la palabra oral es mejor que la palabra escrita, pero el silencio es aún mejor. Para ellos, el silencio, la reflexión y la paz son valores buscados. Cuando el capitán se muere, se convierte en humano ideal, pues no habla más y no puede cometer pecados.

Mientras muchos románticos buscaban una perfección en este mundo que era imposible encontrar, la iglesia católica nos muestra una manera para alcanzar esta perfección tras el proceso de purificación a través del arrepentimiento. Muchas veces en el romanticismo, esta perfección es codiciada, mas es inalcanzable. La iglesia sirve como un medio entre el mundo terrestre y el mundo divino para que los humanos puedan alcanzar la perfección en este último, si bien después de la muerte. En sus leyendas, Bécquer reconcilia el orden y la irracionalidad a través de la religión. Una figura que ilustra la dinámica de los elementos de Romanticismo es la de un collar de perlas India’s por un hilo, en el que estas simbolizan la imaginación y aquel, la razón. Tal como en el “collar” no se podía conectar las perlas de la imaginación sin la razón, Bécquer nos muestra cómo la iglesia también sirve como un enlace entre la irracionalidad y imaginación que es necesario para comprender los misterios de la Biblia. Él usa las estatuas como símbolos para representar esta función de la iglesia, pues las estatuas son los que llevan a cabo las funciones de la iglesia: el castigo y el perdón. Aunque la estatua del guerrero mata al capitán, se ha visto como esta muerte le ayuda a acercarse a la perfección para que esté listo para entrar en el cielo. Mientras unos románticos veían la muerte como un fin en sí, Bécquer nos muestra como la muerte es solamente un paso en el camino a la perfección. El fin se encuentra en la eternidad en el cielo que se experimenta por parte de la absolución.

La función de las estatuas en La ajorca de oro de Bécquer

Reclamos de Bequer contra la Iglesia 

Bueno ahora hablaremos sobre uno de ellos “La Ajorca” y “El beso” donde nuestra tesis se trata de que Bécquer escribía sus cuentos, él iba en contra de la iglesia católica. A Bécquer no le gustaba el siglo de la razón él decía que la palabra escrita no dejaba uno expresar se tan bien como la no escrita. Y utilizaba un calar de perlas para explicar en lo que cada perla representaba los emoticones, respiros, otros rasgos que no se podían expresar en letra escrita y el hilo del collar que era la razón, pero mínima. Utiliza las estatuas como la razón en sus cuentos para restablecer el orden.  

 Toledo es una provincia de la comunidad autónoma Castilla- la Mancha de España, que excitado desde los tiempos romanos en 190 A.C. los romanos lo renombraron Toletum. Luego durante el tiempo de los Visigodos era la capital de Hispania S.VI., en el siglo VIII fue la llegada de los árabes y fue durante este tiempo que conoció “la tres culturas” por qué en sí, los árabes, judíos, y cristianos vivían en paz en Toledo. También durante este tiempo se construyó la escuela de traductores de Toledo. Y cuando Carlos V llego a poder convierto a Toledo como la capital de su imperio. Así como pueden ver Toledo está lleno de un legado artístico, cultural, y histórico. Lleno de diferentes culturas como el los árabes, judíos, y cristianos con sus sinagogas, mezquites, iglesias. Toledo también tiene estructuras importantes como el Alcázar, un castillo de los tiempos medievales que tiene una rica historia una cual atreves de la guerra fue derrumbada y hoy en día fue construido sobre las ruinas antiguas y actúa como un museo militar y la biblioteca mas grande de todo España. Y también la Catedral de Toledo, quienes construcción empezó en el año 1226 cuando San Fernando y el arzobispo pusieron la primera pierda fue construida sobre un mezquita musulmana con estilo gótico y se termino la construcción en el siglo XV. Gustavo Adolfo Bécquer era un escritor del romanticismo famoso nacido en Sevilla y vivía en Madrid un tiempo con su esposa y tres hijos eventualmente se dejaron y se fue a vivir con su hermano en Toledo. Donde crearía varios de su cuentos y poesía.  

La leyenda de la ajorca es una historia muy interesante. La leyenda dice que había una chica que se llamaba María que estaba llorando en la calle. Esa chica no era como cualquiera, ella era la más hermosa de Toledo. Muchos chicos la querían ligar, pero nomas un chico pudo tener su corazón. Ese chico se llamaba Pedro. ¿Pedro la miro llorando y le dijo que era lo que tenía? Ella respondió que no tenía nada. Claro ella tenía en mente que quería la ajorca y lloraba porque la querría. Pedro entonces sabiendo lo que quería estaba en duda. Él sabía que robar a la iglesia era muy mal. Aunque él sabía que era mal robar a la iglesia fue en la noche a ver la virgen. Cuando la miro comenzó a robarle la ajorca, pero a la misma vez tenía el conocimiento en la mente. De tanto pensar de su delito se volvió loco. Comenzó a ver que las estatúes de la virgen, ángeles, y demonios a moverse como si estuvieran vivíos. De repete se pegó en la cabeza y se desmayó hasta el siguiente día. Cuando los trabajadores de la iglesia lo encuentran comienza a gritar tuya tuya. Ese es el resumen de la Ajorca. Una leyenda con mucha influencia en la ciudad de Toledo.   

La otra leyenda que es “El Beso” paso durante la saquea de Toledo cuando los Frances pasaron por Toledo. Ellos llegaron a una iglesia a pasar la noche. Los franceses se están comportando mal y su capitán se portó el peor de todos. Por ejemplo, los soldados tomaban cerveza en la iglesia y tenían una fogata. El capitán antes les decía a sus soldados que tenía un amor. Les decía que era muda, ciega, sorda, y no era como las otras. Él dice que ha estado en orgias y ha tenido mucho sexo. Ella como no era de carne y hueso. Ella no negaba nada. Los soldados sabían que era una broma, pero ellos según burlándose del capitán. Luego dice que la mujer era una estatua. Los soldados decían que la broma se pasaba más de lo normal. El capitán decide levantar una copa en el honor de su nueva mujer. Cuando se toma su copa. Se arrima a darle un beso a la estatua, pero su marido que estaba del su lado le da una bofetada. En otras palabras, había dos estatuas que eran pareja y siendo de piedra me imagino que se murió el capitán.   

En las leyendas las estatuas son la razón. Ellos reestablecen la orden en las leyendas esas son las cosas comunes en la historia. La diferencia son los protagonistas. Cada uno hace diferente travesura o delitos contra la iglesia. Aunque las leyendas tienen locura porque uno se vuelve loco y el capitán le bringa un trago a la estatua. Eso es la lucra. Las emoticón en la historia es el amor que los dos hombres siempre hablan.  

Las dos leyendas tienen cosas en común. Durante el romanticismo la razón no era muy vista o buscada. Bécquer era una persona controversia dúrate su época porque pudo hablar sobre la iglesia católica sin ser ajuiciado por el gobierno. Bécquer en sus historias siempre estaba en contra de la iglesia. Bequer también tiene muchas referencias a un collar. Ese collar tiene hilo con sus bolita o perlas. El hilo representa la razón como cuando la estatua le da una bófeta al capitán. Las bolitas o perlas representan el desorden como cuando tenían una fogata adentro de la iglesia.  En las leyendas hablan sobre los comportamientos de la gente. Como cuando Pedro le roba la ajorca a la Virgen. Eso séñala que, aunque el humano fue creado para ser la imagen ideal de dios. Le está robando a la iglesia. Bécquer contestemente repite esa imagine en la vida de la gente que apoya la iglesia católica. También apone las relaciones entre amor y lujaría que aculatan al hombre hacer cosas contra la iglesia.  Otra cosa que Bécquer estaba contra la iglesia es que en la historia había mucha locura. En la iglesia católica la locura no es bien vista. Ellos prefieren el orden. Bécquer escribiendo la historia le pone locura porque describe como la locura puede afectar tanta iglesia en la vida de uno. En las leyendas la razón es instalada por las estatuas. En otras palabras, las estatuas reestablecen el orden de la iglesia católica porque atacan a la persona que hace el desorden. Conformando que Bécquer siempre trata de ir en contra de la iglesia católica.      

Después de ver leído los cuentos de Bécquer y ver vestido los sitios donde habían tomado lugar los cuentos uno puede ver de otro punto de vista en que era el propósito de Bécquer en su escritura. Era muy bueno a la escritura en que escribía en contra de la iglesia sin que lo supiera la iglesia el   empezaba su cuento con los personajes como cualquier otra persona, pero luego sus personajes toman otros rasgos en que va en contra las normas de la iglesia. Y cuando los personajes rompen sus límites las estatuas de ambos cuentos restablecen la orden con la razón. Y los personajes se recompensan. Y el estar en Toledo ayudo mejor pintar la que estaba pasando en el cuento. Por su estilo de escritura y uso de vocabulario que hoy en día deferencia de lo escritura moderna   

El Greco vídeo y ensayo

    El Peso de Toledo en El Greco

La función del peso de Toledo en los cuadros del Greco proviene de la cultura, el misticismo, y la religión y sobrepasa los límites impuestos. La unión de la ciudad de Toledo afecta el uso en sus pinturas al usar gente enlazada la historia que vivió la ciudad en diferentes periodos. El misticismo de la ciudad se impone como inspiración para el uso de pacientes de un manicomio para representar las expresiones de los apóstoles en las obras del Greco llamadas el Apostolado. También, la religión como un componente de igualdad de las tres religiones en su cuadro de Jesucristo al posicionarlo al centro en vez de a lo alto de la obra.

Toledo es una ciudad que ha vivido varias etapas evolutivas, por esa misma razón, se conoce como la ciudad de las tres culturas. En la ciudad hasta la fecha se conservan varias mezquitas, iglesias y sinagogas, que son iconos representativos de esas etapas. La influencia musulmana, judía y cristiana lograron crear un aspecto de mezcla pacífica entre los habitantes de la ciudad. La ciudad ahora en día conserva esa esencia de comunión entre sus ciudadanos porque es una costumbre que se ha acogido de hace siglos. Mucha gente ama Toledo. Esto es debido a su historia, puesto que, se le conoce como la ciudad de las tres culturas la musulmana, judía y cristiana, pero también porque sus habitantes reciben a otras personas con mucho afecto y cariño. En efecto, por eso fue fundada la escuela de traductores la encargada de reunir los conocimientos de los ciudadanos más ilustres de la época, y estos pertenecían a diferentes religiones, pero eso no era problema alguno para ellos.

Toledo también es un lugar místico, pues el Greco (el griego), acorde con la hipótesis de Marañón, en sus obras del Apostolado, usa a pacientes dementes de un asilo para locos, y de ellos toma sus facciones del rostro y con ellas dibuja a cada uno de los apóstoles retratados en el Apostolado. Claro esto es una hipótesis, pero hay mucha probabilidad de que haya sido cierto esto que nos propone Marañón. Esto nos da a entender, como el Greco tenía un amor no sólo por la ciudad, pero también por los toledanos, aun siendo estos enfermos mentales. La verdad que es algo inimaginable, pero posible. Esto es lo que hace de Toledo una ciudad en armonía, pero a la misma vez, una ciudad mística llena de sorpresas e historias que hasta la fecha se escuchan entre la multitud.

La religión católica es eminente en la ciudad y, el siglo XVI es prueba perfecta, puesto que, en esa época, el Greco, empezó a pintar cuadros al óleo de gente muy importante, claro que en su tiempo, no fueron muy apreciados por el público hasta el siglo XX. Una de las obras más importantes del Greco en Toledo fue la de El entierro del conde de Orgaz. Esta es su obra más conocida hasta la fecha. Puestos que ésta describe una leyenda que dice que al momento de la muerte del conde, san Esteban y san Agustín enterraron a el conde. En esta misma, el Greco recreó un entierro con la pompa del siglo XVI, y por la parte superior, representó la llegada del conde a la gloria. Cabe destacar que, el Greco no tuvo gran reconocimiento de su arte y estilo hasta después de su muerte, pero en nuestros días es conocido como uno de los artistas más grandes de la civilización occidental.

El Greco fue un ícono del arte no sólo en Toledo, sino, en toda España. El uso exagerado del color rojo y el elongamiento de los cuerpos en sus obras, le llevan a tener un estilo único, pero muy rechazado por la gente de la época. Se le compara con artistas como Miguel Ángel, Tiziano y otros artistas famosos del siglo XVI, los cuales tuvieron su esplendor en el Renacimiento italiano. Se podría decir, que el Greco, fue el Miguel Ángel de España. Puesto que él adoptó los estilos de Miguel Ángel y Tiziano y los incorporó en sus obras, así creando un estilo nuevo y racional para la época. Como no era italiano, no tuvo la oportunidad de triunfar como los grandes artistas de Italia y así es como emprende su viaje por España llegando así a la ciudad de las tres culturas, en magnifico Toledo, el Toledo histórico y extravagante que llegaría a ser cuna y casa de sus más grandes obras en nuestra actualidad.

En conclusión, el misticismo, las religiones, la gente y el Greco son parte de la historia y de cada etapa que ha vivido la ciudad. Estas son razón suficiente para que la gente venga a Toledo y se entere por sí misma, de lo que realmente ha sido testigo la ciudad y sus calles, cada rincón, cada espacio en ella, cada individuo que la habita, pero sobre todo, esa esencia que se puede percibir al momento de llagar a la ciudad. La riqueza de su cultura y la preservación de la misma entre su gente hace de Toledo un lugar indescriptible, pues hacen falta palabra para poder asimilar, por lo menos, una pisca de lo que por esta ciudad se ha vivido en el transcurso de los siglos.

El Greco y Toledo

 

Toledo y El Greco

El misticismo controversial en los cuadros de El Greco, y las obras de algunos escritores e historiadores han contribuido a la difusión de la imagen de Toledo.  Doménikos Theotokópoulos, El Greco, fue pintor, escultor, y arquitecto que creó obras para dar vida a la ciudad que se encontraba alrededor de él, durante su vida en Toledo. Él y otros artistas, escritores, e historiadores utilizan los aspectos del ser humano para exaltar y personificar la ciudad, y su gente.

Pedro Laín Entralgo, en su obra, Diseño de Alzado, describe las entidades que ayudan a construir la ciudad de Toledo. Nos manda a imaginarnos en el mismo tiempo en lo cual vivió El Greco. Los años que lleva Toledo representan siglos de cultura, arquitectura, y gente diferente, los cuales, sobre todo, han agregado una personalidad a la ciudad. En el texto, Entralgo describe Toledo usando tres aspectos principales de la ciudad: la roca, el agua, y la luz. El texto dice que la roca es la materia que da solidez a la naturaleza toledana. La roca, entonces, es como el cuerpo de una persona, y el río como la sangre. El texto también dice que “esa constante aspiración dinámica de lo inerte hacia lo vivo es tal vez el carácter primario del agua toledana, agua que corre y canta, que se va y acompaña,” la cual significa que estos dos aspectos trabajan juntos para dar la vida a la bella ciudad. Como la piel y la sangre de un ser humano, la roca y agua son lo mismo para Toledo. El último aspecto es la luz y el color de la ciudad. Entralgo dice que el sol, y la luz, transfiguran el cuerpo de Toledo y éste se hace, más allá del fondo de nuestra retina. Mauricio Barres abunda en este aspecto en su obra Secreto de Toledo al explicar que “Los últimos rayos solares, que pasan por encima de la Sierra, lo iluminan con un resplandor amarillento… Muy pronto las montañas se recortan sobre n cielo rojo que inflama a la ciudad.” Esta explosión de color representa el alma de la ciudad. La luz da vida a Toledo y la instila con la pasión, el amor, y la consciencia. Barres explica que básicamente alguien necesitaría un alma tan apasionada para aprender y fijar en un segundo la mutabilidad del cielo, de las tierras, de los edificios, y en sus remolinos, al Tajo.

Mauricio Barres en su obra, Secreto de Toledo, describe la ciudad como una entidad viva, con características de un amante y amigo durante varios años de descubrimiento toledano. Él nos recuerda que él vive en la misma ciudad en la cual vivió El Greco. Este aspecto de la ciudad teniendo los aspectos de un ser humano relata la inquietud de la ciudad. Pio Baroja dice en su obra El entierro del Conde de Orgaz que su personaje principal no podía orientarse nunca, aunque había estado varias veces en él. En la obra de Barres, él dice que “queda en el aire un cierto desasosiego, una cierta inquietud, un cierto misterio.” No hay aspectos fijos que representan esta inquietud, pero se puede decir que se basa en sus calles, que por ser como un laberinto, que una persona se puede volver loco al estar en Toledo por tanto tiempo. Hoy en día, hay un lema que se usa que dice “#Toledo Enamora;” este lema viene del hecho que una persona puede enamorarse con la ciudad y volverse loca adentro de sus muros, y que estas dos acciones pueden ser casi lo mismo. Al describir la ciudad como persona, en el párrafo anterior, este aspecto tiene más sentido. Una persona puede enamorarse de la ciudad y volverse loco porque Toledo tiene una cierta energía, representada por el cuerpo, la sangre, y el alma de esta. Así como Mauricio Barres escribió acerca del Secreto de Toledo, y de cómo la ciudad enamora, y enloquece, así mismo otros han hablado de las controversiales expresiones en los rostros en las obras de el Greco.

Muchos artistas, historiadores, y entendidos en la materia han escrito acerca de las expresiones de los rostros en las pinturas del Greco. El médico, humanista, historiador y ensayista, Gregorio Marañón en su libro El Greco y Toledo, escribió lo que el mismo título, “La hipótesis de la locura”, en donde hace referencia a la conducta y pensamiento de los hombres. Marañón dice que los intelectuales consideraban normales a los individuos que se ajustan a unas pautas determinadas, creadas por un convenio tácito, refrendado por leyes y reglamentos. Gregorio Marañón denominó a estos seres grises, y dice que el límite de la normalidad no termina donde acaba lo gris, sino mucho más allá. A los que traspasan los limites se les condena de tener un toque de locura, o de conducta antisocial, y dice que en este grupo se asocian santos, y grandes creadores a los que se les juzgaba de extravagantes o dementes.

La extravagancia en las pinturas del Greco despertó sospechas de locura. Algunos llegaron a afirmar que el pintor sufría de alucinaciones mentales. En respuesta a esto, Marañón dice que cita a propósito en su libro a Santa Teresa, quien al igual que el Greco vivió en Toledo, pero por una temporada, y quien fue diagnosticada de diversas neurosis y psicopatías, El escritor dice que Santa Teresa y el Greco, sin conocerse coincidían “Entre en desatino por amor de Dios de la santa, y el desatino de algunas pinturas del Greco, que son también embriaguez de divinidad.” También afirma que el historiador Galdós informó que el Greco en sus últimos años no firmaba los documentos de sus pleitos y contratos, sino su hijo, lo que sugiere “que estaban alteradas sus condiciones mentales.”

Muchos psiquiatras dieron diferentes diagnósticos al pintor Cretense, por la extravagancia y excentricidad de sus pinturas. Gregorio Marañón dice que “el ambiente de Toledo era propicio a esta semilocura.”

“Los modelos de los enajenados,” es otro tema tratado por Marañón en su libro. Dice que “A él le interesaba tratar de encontrar los enajenados del Toledo actual.” Marañón buscaba en los Toledanos del siglo XX, por una parte, los rasgos raciales de los que convivieron con el Greco, en el siglo XVI, y XVII, y por otra, la expresión de “Arrebatado misticismo,” de los modelos que usó el pintor en sus obras, y quienes para muchos eran los dementes de Nuncio Viejo.  Gregorio Marañón concluye que los personajes del Toledo de la época del Greco, y los del Nuncio Viejo, son idénticos a los de la población del Nuncio Nuevo, y a las de agrupaciones de seres que circulan por las calles toledanas.

El escritor afirma que “Un hombre normal puede reunir las características externas para ser modelo de un santo, pero, el fuego espiritual el temblor del alma exaltada, sólo en la humanidad que habita tanto en el Nuncio como en cualquier manicomio se puede encontrar la Expresión de heroísmo y de santidad en los que se creen héroes o santos.” Para reafirmar su opinión, Marañón cita entre otros ejemplos a los modelos de las vírgenes y los ángeles, que el Greco utilizó en sus pinturas. Dice que en estas caras se puede ver reflejados los rasgos raciales de las tres culturas habitantes en Toledo. En cuanto a las expresiones de los apóstoles y santos, este dice que son las expresiones de los enajenados. Pues solo estos en medio de su locura, pueden reflejar el misticismo, la inocencia y santidad, que se encuentra en los rostros de las pinturas de El Greco.

Desde hace varios siglos, muchos han descrito el encanto, la arquitectura, y la gente de Toledo. El Greco con los colores extravagantes y los rostros de los santos con su expresión de “arrebatado misticismo,” como lo dijo Gregorio Marañón, y la obra Vista y Plano de Toledo, por su especial relevancia y rareza, nunca antes vista en España. Pedro Laín Entralgo, con su comparación de Toledo con la roca, la luz y el agua, Mauricio Barres, quien dice que Toledo es una entidad viva, y Gregorio Marañón, quien en su libro El Greco y Toledo busca desentrañar el mensaje que el pintor plasmó en sus pinturas, así como hacer viajar al lector en el tiempo y ubicarse en los siglos XVI y XVII, en la época en que el Greco, Santa Teresa y otros vivieron en la ciudad, para descubrir el secreto de esta que hace que quienes lleguen allí se enamoren. Todos ellos con sus obras enaltecen y promocionan la ciudad de Toledo.

 

 

“La ajorca de oro”- Gustavo A. Bécquer

Un vídeo de Andrés Cruz Medina y Alejandro Pérez García sobre La Catedral Primada de Toledo y la leyenda de “la ajorca de oro” de Gustavo Alonso Bécquer. Incluido un ensayo sobre la función de las estatuas en estas leyendas.

Los límites divinos: el orden en las estatuas

            En la leyenda, “La ajorca de oro”, la función de las estatuas en las leyendas de Gustavo Alfonso Bécquer es mantener límites sobre la humanidad al imponer formas de justicia sobrenaturales desde el punto de vista del Romanticismo. El primer ejemplo de esta situación es, cuando Pedro el caballero andante, mira hacia las estatuas y siente el temor de sus miradas cuando camina hacia la Virgen del Sagrario para coger la ajorca de oro. La segunda situación aparece en los cambios de expresión de la Virgen en el antes y el después de tomar la ajorca de oro. Finalmente, al tomar la ajorca y abrir los ojos, ser rodeado por todas las estatuas de la iglesia y ser encontrado por la mañana hablando locuras.

En la parte en la Pedro mira a las estatuas tomar vida, ésta representa como Bécquer hace uso de la imaginación, y como a las estatuas se les representa como guardianes que aguardan las cosas sagradas de la iglesia. Pero en mi opinión, las estatuas no cobraron vida, sino que, éstas cobraron vida gracias al fruto de la imaginación de Pedro y, a la misma vez, el miedo que pedro siente al estar en un lugar sagrado, lleno de tumbas de caballeros, obispos y reyes caídos. También, cuando María le dice a Pedro que la virgen que tiene la ajorca, es la Virgen del Sagrario él entra en terror y se puede notar el miedo o respeto que tiene hacia esa virgen. Claro, en la leyenda se habla de él, como un caballero muy valiente, en pocas palabras, un macho hecho y derecho, pero al estar dentro de la iglesia esa gallardía de tal cual caballero, no se hace notar en sus actos. Definitivamente, el amor hace que Pedro, se llene de valor, y se atreva a decirle a María que él le dará esa cosa que tanto anhela. Pero volviendo a los de las estatuas, también se puede decir que cobran vida gracias a la divinidad de Dios, y que es él el que hace que éstas cobren vida para resguardar la propiedad de la iglesia. Bécquer en sus otras obras hace uso de la simbología, por ejemplo, en la leyenda El Beso, Bécquer utiliza a las estatuas para castigar a los humanos que no respetan lo ajeno y sagrado que hay dentro de la casa de Dios, en este caso, las iglesias o catedrales. El uso de las estatuas en las leyendas de Bécquer, nos enseñan que éstas están allí para proteger los bienes que allí se encuentren, claro, pero también, para guardarles respeto por lo que fueron o por lo que ahora representan.

Los cambios de expresión de la virgen son de importancia, porque éstos, son muestra de cómo la Virgen del Sagrario se muestra al principio y ésta cambia de expresión más adelante. Al principio, se muestra a la virgen muy iluminada por una luz, que esta luz, puede ser representación de la divinidad de la misma. También, se le atribuye una sonrisa que inspira bondad y tranquilidad. En la leyenda se le describe así, “Sólo la Reina de los cielos, suavemente iluminada por una lámpara de oro, parecía sonreír tranquila, bondadosa y serena en medio de tanto horror”. Pero rápidamente esa sonrisa cambio, a una sonrisa temible, de esas sonrisas que se ven en las películas de terror. Este fue el motivo por el cual, Pedro entró en pánico. Como había dicho anteriormente, esto demuestra el enojo de estos objetos sagrados hacia el hombre corrompido por las garras del amor a lo ajeno. La leyenda describe el cambio inmediato de la virgen así, “Sin embargo, aquella sonrisa muda e inmóvil que lo tranquilizara un instante concluyó por infundir temor, un temor más extraño, más profundo que el que hasta entonces había sentido”.

Pedro ya teniendo la prenda en su mano, no quería abrir los ojos, esto es prueba absoluta de que él tenía miedo, un miedo que un caballero, si es que fuese un caballero de guerra, no mostraría en una situación como en la que estaba metido Pedro. He aquí donde Bécquer hace uso del Romanticismo, porque hace uso de lo sobrenatural, para poder darle a su obra un toque más tenebroso, y así mismo, hacer uso de la imaginación del lector par que él o ella misma, a su juicio logren una viva descripción de lo que vivió Pedro en ese preciso momento en el que logra abrir sus ojos. La manera de darnos a detalle el movimiento de cuerpo que Pedro muestra al estar dentro de la iglesia, nos da una idea más viva de lo que está pasando dentro de la catedral. Esos movimientos, temblorosos o más bien como los describe Bécquer, “sus dedos crispados la oprimían con una fuerza sobrenatural”. No cabe duda, de que, este detalle que nos da de Pedro es escalofriante para el lector mismo. Pues uno solo empuña la mano de esa manera cuando no encuentra salida, o hay temor por dentro o coraje. En el instante en que Pedro logra abrir los ojos, él pega un grito desesperado. Esto pudo haber sido que ya con tanta desesperación y miedo en sus entrañas, su subconsciente lo orilló al terror, a lo que presentía que iba a pasar, en este caso se dio cuenta que las estatuas ya habían cobrado vida y lo estaban rodeando para poder quitarle la ajorca. Pero esto sólo es producto de la imaginación que uso Bécquer en su personaje para ir más allá de lo normal, en este caso, lo sobrenatural, sin rebasar la razón misma.  Todo esto, es producto de la imaginación, de los personajes, pero también del narrador, que nos quiere hacer creer que lo sucedido fue un hecho real, pero no es nada más, que un mito.

Al último, Pedro es encontrado en la catedral tirado, pues él ya había enloquecido por las cosas sobrenaturales que vivió la noche anterior y su mente no fue capaz de diferenciar entre lo real y lo ficticio producto de un subconsciente lleno de cosas fuera de la realidad. Por supuesto, al ver tumbas, estatuas y demás, uno empieza a imaginar cosas que no son, y esto se debe a que desde niños se nos ha educado con ese tipo de leyendas de terror para así obedecer o tener respeto a un símbolo o imagen religioso. Algo muy curioso, es que cuando Juana, una de las profesoras de la universidad nos dio el recorrido, ella añadió, que a María se le había preguntado que, si conocía a Pedro, pero ésta respondió, que no. Esta parte, no está incluida en el texto que Bécquer escribió, pero es un dato muy curioso que pudo haber olvidado escribir Bécquer sobre la leyenda, porque claro estas no son sus leyendas, si no que él fue el encargado de publicarlas.

En conclusión, la función de las estatuas en las leyendas de Bécquer ponen un límite sobrenatural hacia la humanidad. Como hemos mencionado el temor que le causa la mirada de las estatuas a Pedro. El cambio de expresiones de la Virgen al saber que le están quitando algo que le pertenece a ella y al final cuando las estatuas toman la justicia en sus propias manos al hacer que el miedo de Pedro lo haga loco. Se puede decir que a la iglesia esto causó una satisfacción para que la gente le temiera al poder divino.